lunes, 6 de octubre de 2008

¿Por qué no son buenas las películas de Disney para tus hijos e hijas?

¿Por qué no son buenas las películas de Disney para tus hijos e hijas?
Preparando un proyecto sobre la influencia de los cuentos populares en la creación de la identidad de género y los roles sociales, me encontré con el texto que a continuación reproduzco. No tiene desperdicio. Si alguien quiere ampliar más la información, al final os proporciono el enlace al lugar. ¡Qué aproveche!

"La construcción de identidad de género para las niñas y mujeres representa uno de los temas más controversiales en las películas animadas de Disney. Tanto en La Sirenita como en El Rey León, los personajes femeninos son construidos en el interior de estrechas definiciones de roles de género. Todos los personajes están subordinados al fin a los personajes masculinos, y definen su sentido de poder y deseo en términos casi siempre de las narrativas dominantes masculinas. Por ejemplo, modelada como una muñeca Barbie casi anoréxica, Ariel, la mujer sirena, en La Sirenita, aparece al comienzo como una mujer luchando contra el control paterno, motivada por el deseo de explorar el mundo humano y deseando tomar el riesgo para definir el sujeto y objeto de sus deseos. Pero al final, la lucha para obtener independencia de su padre, Tritón, que la motivaba desaparece cuando concreta un pacto diabólico con la bruja marina, Ursula. En este pacto, cede su voz para obtener un par de piernas para poder seducir al apuesto Príncipe Eric. Mientras las niñas pueden verse encantadas con la rebelión de adolescente de Ariel, son fuertemente posicionadas para creer al fin que el deseo, la elección y el volverse poderosa tienen que ver con el atrapar y enamorar un hombre atractivo. Bonnie Leadbeater y Gloria Lodato Wilson exploran sucintamente el mensaje pedagógico que opera en la película con su comentario:
Los videos del siglo XX presentan chicas adolescentes en roles de coraje, pero que al fin se convierten en mujeres adultas subordinadas. La Sirenita cumple su deseo de ser parte del Nuevo mundo de los hombres, se desprende de sus aletas y no va mucho más lejos. Se detiene a explorar el mundo de los hombres. Exhibe sus deseos sexuales descubiertos, pero el ordenamiento de los roles femeninos no ha cambiado.

Ariel en esta película se convierte en una metáfora para la narrativa tradicional de la ama de casa. Cuando Ursula, la bruja marina, le dice que, perder la voz no es tan malo porque a los hombres no les gustan las mujeres que hablan, el mensaje es más dramático cuando el Príncipe intenta darle el beso del verdadero amor, aunque ella nunca le habló. En el interior de esta rígida y definida narrativa , la feminidad le ofrece la recompensa de casarse con el hombre indicado y renunciar a su vida bajo el mar, señalando así un modelo cultural para el universo de las elecciones, toma de decisiones de las mujeres en la visión del Mundo de Disney. Estos roles de género en La Sirenita no representan un momento aislado en el universo fílmico de Disney; por el contrario, el poder que informa la reproducción de estereotipos negativos acerca de las mujeres y la voluntad para vencer de las chicas, en parte, a través formas consistentes en que mensajes similares circulan y son reproducidos, en grados variados, pero en todos las películas.

Por ejemplo, en Aladino el tema de la agencia y el poder está centrado principalmente en el rol del joven tramposo callejero, Aladino. Jazmín, la princesa se enamora con el simple objeto de su deseo inmediato convirtiéndose en un paso social. Su vida está casi completamente definida por los hombres, y, al fin, su felicidad es asegurada por Aladino, que al fin recibe el permiso para desposarla.
El tema de género en Disney se vuelve un poco más complicado en La Bella y La Bestia. Bella, la heroína de la película, es mostrada como una mujer independiente atascada en una villa provincial francesa en el siglo XVIII. Por estar siempre con su nariz en los libros es vista como alguien rara, además es pretendida por Gastón, un macho típico de las películas de Hollywood de los ochenta. Si bien es cierto que Bella los rechaza, al final da su amor a la Bestia, que la mantiene cautiva en la esperanza de enamorarla para romper el hechizo maligno que padece. Bella no sólo se enamora de Bestia, lo"civiliza" instruyéndolo en cómo comer con propiedad, controlar su temperamento, y bailar. Bella se convierte en modelo de etiqueta y estilo mientras convierte a su narcisista y musculoso tirano en un"nuevo" hombre, sensible, atento y cariñoso. Alguna crítica ha marcado que se trata de un film feminista porque rechaza Gastón, el varón perfecto. Menos obviamente, La Bella y la Bestia también puede ser vista como el rechazo de la hiper masculinidad y la lucha entre la macho-sensibilidad de Gastón y el reformado Bestia. En esta lectura Bella es menos el foco de la película que un accesorio o"mecanismo para resolver el dilema de Bestia." Cualquier cualidad subversiva que Bella personifica en la película, parecen disolverla al focalizarse en humillar la vanidad masculina. Al fin, Bella se convierte simplemente en otra mujer cuya vida es valorada por resolver los problemas del hombre.
El tema de la subordinación femenina retorna con la venganza en el Rey León. Todos los líderes del reino son hombres, esto refuerza la idea de que la independencia y el liderazgo están atados a los títulos patriarcales y la alta sociedad. La dependencia que el amado rey león, Mufasa, engendra en las mujeres de Pride Rock permanece inalterable luego de su muerte cuando el malvado Scar asume el control del reino. Carentes de cualquier sentido de independencia, o resistencia, las felinas hacen lo que el nuevo soberano manda. Dada la obsesión de Disney por los valores familiares, especialmente como una unidad de consumo, es curiosa la ausencia de madres en las películas. La Sirenita tiene un padre dominante, Jazmín es superado por su buena voluntad, y el padre de Bella es un cabeza hueca. Demasiado para madres fuertes y mujeres resistentes.

Jack Zipes, un teórico de los cuentos infantiles, señala que las películas animadas de Disney celebran un tipo de poder masculino, pero cree además que reproducen"un tipo de género estereotipado... que tiene un efecto adverso en contraste con lo que los padre piensas... Los padres piensan que son esencialmente inofensivos, y no lo son." Las películas de Disney son vistas por una enorme cantidad de niños y niñas tanto en Estados Unidos como en todo el mundo. En lo que respecta a la cuestión de género, la visión de la agencia y toma de poder femenina no es sólo limitada, sino que roza lo reaccionario."

http://www.hen...m8ing_youth.htm

Henry Giroux (Providence, 18 de septiembre de 1943) es un crítico cultural estadounidense y uno de los teóricos fundadores de la pedagogía crítica en dicho país. Es bien conocido por sus trabajos pioneros en pedagogía pública, estudios culturales, estudios juveniles, enseñanza superior, estudios acerca de los medios de comunicación, y la teoría crítica. Su trabajo más reciente se enfoca en la pedagogía pública, la naturaleza del espectáculo y los nuevos medios de comunicación, y la fuerza política y educativa de la cultura global. Sus escritos han ganado muchos premios y escribe para una gama de fuentes públicas y estudiantiles

1 comentarios :

ANA dijo...

Totalmente de acuerdo, la educación de los más pequeños debería empezar desde la cuna... es si no la única, de las pocas formas de cambiar "el mundo"...

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