Y llega, sin cesar, caminando despacito en las sombras de la noche,
Con el aire prieto en el pecho,
Las manos henchidas de pasión,
La mirada perdida en el infinito iluso de tus sentidos.
No demora un instante , no duda un segundo,
Mi cuerpo en llamarte a gritos mudos de placer,
Al otro lado del abismo que nos une,
Sobresaltos ingenuos, giros lascivos,
Contoneo indecente de mi boca, seca.
Me palpita la razón, me desboca el olor
Descarado de tu voz en mis sienes.
No encuentro el sentido, no hallo mis manos,
No tengo ya norte, ni sur, ni veleta que gire,
Como poseída por un tifón,
Al son de tus palabras.
En mi despertar sudoroso trato de dibujarte
Una sonrisa pícaramente satisfecha,
En un rostro que no logro iluminar.
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3 comentarios :
Hermosos versos. Espero que lo sigas intentando. La poesía seria muy ingrata si no nos trajera el regalo de comunicar y conmover a alguien. Gracias
Hola tocaya, ¿te ha llegado? ¿te ha comunicado? la poesía siempre expresa, toca, llega y transmite algo. Para mí es un vehículo de expresión que me brota y surge de una necesidad de sacar de dentro
Saludos
Por si os interesa... a mí también me ha "llegado"... :)
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