martes, 13 de enero de 2009

Veinte días: la eternidad

Quiero sentir que eres mi grito de libertad
Eres mi mano caliente de paz.
Quiero sentir que tras de ti siempre hay más,
que no es una estrella fugaz en negro firmamento.
Quiero sentir que sé lo que es amar la vida,
que mi sangre también es de rojo pasión
y no la mancha en el asfalto,
por venganza expulsada, por mi madre llorada.
Quiero sentir que me sonríes sólo a mí,
que ahora sin rencor me crece la ilusión.
Quiero sentir tu abrazo más humano,
mi nombre limpio en tu boca,
que tu sombra me acompaña
para cobijarme en la tormenta,
y retozar en la alegría de sentirte
en mi camino, aún sin ti, como un faro.
Quiero pensar que al abrir los ojos de nuevo,
tu presencia hecha ausencia
no contemplan un vacío amargo
de un espejismo lleno.
Quiero pensar que al pensarte
fue real que me llamaste
y quiero siempre en cada esquina esperanza encontrarte.

1 comentarios :

ANA dijo...

Cada día tengo más claro que como dijo Morgan Freeman en "Cadena perpetua", "la esperanza puede matar a un hombre", (y también a una mujer), así que yo no la necesito, pero si tú la necesitas... te ayudo a buscarla... :)

Publicar un comentario

¿Algo que añadir, quitar, comentar?