Hacer balance? NO, eso lo hago al final del verano, en septiembre o así, cuando ha acabado mi año. Ahí es cuando mi año da comienzo o final, según se mire. Ahí es cuando puedo y hago balance de todo lo que ha pasado durante el curso anterior y los propósitos del nuevo año.
En navidades, no hago balance. Total, nada más terminar hay que ponerse las pilas alcalinas, que yo cambiaría por placas solares, y estar al máximo. ¿Cómo hacer balance? Además, la mayoría de la gente, hace un balance un tanto nostálgico y triste, cuando la acumulación de experiencias vividas nos debería hacer mirar hacia adelante con más razón. Está bien eso de pararse a ver el camino recorrido de vez en cuando; esta bien para saber que sigues por la línea marcada y no se han producido errores en la navegación. Está bien, porque si no hacemos memoria, el Alzheimer también se cebará con nosotras y entonces .... ni navidades, ni verano, ni nada de nada. Cuando una persona pierde la memoria, pierde su persona entera, todo su ser, todo su significado, toda su andadura por el planeta. Todo.
Estas navidades, aún así, no hago balance, por lo que ya he dicho, y porque además, estas navidades está Iván. ¿qué más cambio? se me antoja casi imposible. Estas navidades no han sido como el resto, nunca lo son. Pero éstas, sin embargo, no tienen comparación. El próximo verano, cuando me toque hacer balance, estas navidades se me vendrán a la cabeza, porque Iván llegó para cambiarlo todo. Todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios
(
Atom
)
0 comentarios :
Publicar un comentario
¿Algo que añadir, quitar, comentar?