Nos encontramos ante un tipo de violencia “invisible” (Asensi, 2008; Bonino, 1998) que puede entenderse como cualquier conducta, física o verbal, activa o pasiva, que atenta contra la integridad emocional de la víctima, en un proceso continuo y sistemático (Loring, 1994) a fin de producir en ella intimidación, desvalorización,sentimientos de culpa o sufrimiento.
· Cuando admito que me humille en público (tono desafiante “hola” al llegar donde hay amigas y amigos)
· Llamar más de 5 veces en menos de 2 minutos para “avisar” del cambio de planes (avisar de que comen enfrente en lugar de ambas personas solas)
· Aislarte de tus amistades y relaciones sociales
· Pensar que se ríen de una o uno mismo porque está actuando de cierta manera (comunicar que se ha olvidado de avisar a su pareja y asumir como normal que se sienta mal por haberse olvidado de ella)
· Cuando intenta que no haya discusión y la sensación de “da igual lo que haga porque siempre hay enfrentamiento”(cuando intenta llamar reiteradamente para avisar del cambio de planes en cuanto al almuerzo; cuando para evitar la discusión o el mal gesto incluso no como y espero, aún con la comida en la mesa y compartiéndola con amistades, a que venga la pareja).
¿son síntomas? ¿son situaciones tolerables? ¿es "normal"? ¿Lo darías por normal si en lugar de ser tú la persona que lo sufre es una persona amiga tuya, una compañera de trabajo, tu hermana? ¿normal cuando buscas cualquier explicación que justifique lo que haces?
En cualquiera de estos casos, el abuso emocional es más difícil de identificar y evaluar que el resto (McAllister, 2000; Walker, 1979), por lo que se sugiere que su severidad sea estimada en función tanto de la frecuencia con la que se da como del impacto subjetivo que supone para la víctima (Walker, 1979). No obstante, se han desarrollado varios instrumentos para medirla y existen diversos estudios que demuestran que sus consecuencias son al menos tan perniciosas como las del maltrato físico (O’Leary, 1999). Algunos ejemplos de este tipo de maltrato son: lashumillaciones, descalificaciones o ridiculizaciones, tanto en público como en privado, aislamiento social y económico, amenazas de maltrato a ella o a sus seres queridos, destrucción o daño a propiedades valoradas por la víctima (objetos o animales), amenazas repetidas de divorcio o abandono, etc. También lo son la negación de laviolencia y la atribución de responsabilidad absoluta a la víctima en los episodios de maltrato, así como todos aquellos comportamientos y actitudes en los que se produce cualquier forma de agresión psicológica.
Conductas indicadoras de maltatrato señalados por Taverniers (2001) en los siguientes apartados:
1. Abuso verbal:
- Rebajar.
- Insultar.
- Ridiculizar.
- Humillar.
- Utilizar juegos mentales e ironías para confundir
- Poner en tela de juicio la cordura de la víctima.
- Control abusivo de la vida del otro, mediante vigilancia de sus actos y movimientos.
- Escucha de sus conversaciones.
- Impedimento de cultivar amistades.
- Restringir las relaciones con familiares, etc.
- Asustar con miradas, gestos o gritos.
- Arrojar objetos o destrozar la propiedad.
- Mostrar armas.
- Cambios bruscos y desconcertantes de ánimo.
- El agresor o agresora se irrita con facilidad por cosas nimias, manteniendo a la víctima en un estado de alerta constante.
En cualquiera de sus modalidades, lo que caracteriza fundamentalmente al abuso emocional es su carácter sistemático y continuo (Loring, 1994), de manera que, aún cuando no existe violencia física, provoca consecuencias muy graves desde el punto de vista de la salud mental de las víctimas. Como en el caso del trastorno de estrés postraumático, que puede ser diagnosticado en personas que han sufrido “exclusivamente” maltrato psicológico crónico.
A la hora de experienciar la realidad, tanto el hombre como la mujer tienen la misma capacidad de atentar contra el otro en la pareja. La evidencia clínica muestra que una vez iniciado el conflicto, y a medida que va en aumento, el sexo del agresor no resulta un factor determinante a la hora de acometer malos tratos psicológicos muy agudos y dañinos (Steinmetz, 1980, 1981). De hecho, es el propio origen y concepto de las relaciones de pareja lo que provoca la asunción de roles, comportamientos y situaciones que, en otras circunstancias, serían intolerables.
¿Qué puedes hacer cuando eres testigo de una situación así? ¿Qué puedes hacer cuando el rol de la persona maltratada no se corresponde con la habitualmente asumida por la sociedad? ¿Qué puedes hacer si es tu amigo quien tiene sus capacidades sociales mermadas por ser él el protagonista paciente de la violencia invisible?
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