O cómo el sol puede brillar en un día de lluvia, nublado.
Alguien me dijo una vez: "joder, puedes controlar hasta el tiempo". Sin duda, puedo controlar cómo me sienta el tiempo atmosférico y puedo disfrutar del día más aparentemente triste, y estar incluso decaída en el día más soleado del universo.
El cielo estaba tan gris y nublado hoy, que he sentido el deseo irrefrenable de parar el coche, bajarme con el paraguas y contemplar la inmensidad de esta naturaleza, este privilegio que es vivir cerca de un mar que se torna tranquilo, y por momentos brama de pasión.
Sin nadie a mi alrededor, con el muro de los grafitis eliminado, disfrutar de este momento ha sido sublime. Los sentidos en pleno apogeo absorbiendo la sal, el agua y la fuerza de este mar que me vuelve a acompañar. Realmente ... nunca me abandonó, fui yo más bien la que ha estado absorta, ausente, ida ... a pesar de que lo buscaba sin descanso y me sumergía en sus aguas a horas intempestivas, a temperaturas locas para mi cuerpo.
1 comentarios :
" lo buscaba sin descanso y me sumergía en sus aguas a horas intempestivas, a temperaturas locas para mi cuerpo." entreno, entreno y entreno...esperando el dia de la carrera... ese día señalado...ese en que la lluvia no te impide ver el sol
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