¡Qué inútil!
He perdido muchas palabras,
irrecuperables palabras de la mente,
plasmadas en un trozo de papel blanco.
He perdido mi esencia por caminos de tinta,
por mareas de frases sin sentido,
porque no puedo recuperarlas:
mi alma está encerrada en su abismo
no puedo volver a verlas escritas sobre el papel.
Perdí la voz, perdí el sentido,
no puedo cantar aquellas canciones,
mis canciones privadas,
hacerlas públicas, presentarte sus ritmos,
porque se ha quedado seca mi garganta.
Pero no lloro por esas palabras
que mi mano no supo guardar.
No lloro por esos poemas
lanzados al vacío infinito de la perdición
porque surgirán más páginas,
más libros repletos de sencillas anécdotas pendencieras
por las que suspirar,
por las que derramar
elogios sinceros de pura amistad.
04/10/1997*
ha pasado tanto tiempo,
se me antoja tan tremenda
la cantidad de segundos transcurridos
en todo este viaje,
que a veces
la memoria deja de contar
para intentar evocar
lo que quizás fueron
minutos eternos;
ahora protagonistas
de la historia imaginaria
del recuerdo.
1 comentarios :
No tengo palabras para agradecer esta lección de tan profundo e intimista optimismo.
La obra del autor se trasforma por el lector...y para mi ya será para siempre..."¡Qué útil!"
Me das lo mejor a recibir...utilidad!!!
queda mi responsabilidad de utilizar y transmitir.
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