Guión de los hermanos Coen, y un par de colaboraciones más. Dirección de Angelina Jolie. El reparto de actores, porque son la gran e inmensa mayoría hombres, como buena película de guerra, como la guerra, que salen en la cinta no los conocía.
No soy muy experta, ni siquiera aficionada al conocimiento más profundo del cine. Hablo desde mi butaca de espectadora. Me sale decir: se nota la dirección de Angelina Jolie, se nota lo que quería transmitir, se nota cómo lo quería transmitir y me ha gustado mucho. Al contrario de lo que he leído por ahí, no tenía ganas de que acabara ya la peli para salir de la sala, más bien, tenía la agonía y ansiedad de que llegara por fin a algún final. Y es exactamente eso lo bueno de la peli: el ritmo que tiene, los silencios y diálogos breves en algunas secuencias y momentos, no son más que elementos que la dirección ha elegido a conciencia para transmitir esa idea de "así es este momento" y el resto te lo puedes imaginar tú, si quieres. La angustia y la agonía de la nada en la vida, de que hay veces, especialmente en esas situaciones, supongo, que lo único que queda, lo único que hay eres tú y nada más que tú. No es superación, es supervivencia, no es lucha, es aceptación y nihilismo. Después cada persona, que se agarre a los clavos ardiendo que quieran, que se encargue de encontrar la manera de superar no ya los obstáculos, sino el sinsentido que puede suscitar la vida si no hay un motor que la mueva. Para mucha gente, sin duda, es la fe. Pero la peli no te pide, no te insinúa, no te asoma siquiera la idea de que la fe, y la fe cristiana en Jesús, es la salida. Es más, en un momento de pérdida total, donde la desesperación y tragedia están en grado máximo, el personaje se aferra a ese pensamiento, se encomienda a la idea y no sucede nada que suponga una respuesta clara e inequívoca a sus plegarias. A pesar de que, finalmente, dedica su vida a Dios (sin expresar de qué manera, es solo una frase que lees sin más tintes), la lectura es: tú, la única fuerza, la única fuente de energía, la única salida eres tú y la balsa mental a la que te enganchas. No provenía la fuerza de su pasado como atleta, luchador, trabajador, constante. No provenía la fuerza de su afán de superación. Provenía de la motivación que le llevó a sacar todo eso de sí mismo, a lo largo de su vida, en diferentes situaciones, incluso en los momentos en los que parece que no hay razón para luchar más allá de la propia y exclusiva supervivencia biológica, y que no era otra más que la propia convicción que le transmitió su hermano de que él podría llegar a donde quisiera nada más que con quererlo y trabajar por ello. La creencia en ti. Sólo tú, nadie más, nada más.
Además de esta lectura personal, en la película también aparece la visión de Angelina Jolie, luchadora por los derechos humanos, que muestra la sinrazón de la guerra, donde todo el mundo pierde. La crueldad y maldad humana en situaciones de odio y violencia. Todo ello, sin llegar a mostrar toda esa crueldad con imágenes, sino con la sola idea de hasta dónde se podría llegar (y que por supuesto conocemos por otras pelis, otras fotografías, otros relatos de los lugares de horror donde la guerra, en cualquiera de sus formas, está instalada a lo largo del planeta), como las películas de terror psicológico que no te asustan tanto por las imágenes sino por lo que puedes imaginar que sucede.
La recomiendo, entre otras cosas, para continuar con los debates y diálogos surgidos y que puedan surgir.
Yo no soy atea: creo en mí.
Algo así ... no solamente por el deporte ...
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