miércoles, 6 de enero de 2016

Aplicación Móvil

¿Y si ...? ¿Cómo sería?... La fiesta en cualquier otra parte, siempre. Es la respuesta, la única opción posible que me plantea la pregunta. La respuesta siempre estanca, sin salida, porque devanarse los sesos en la probabilidad imposible de un viaje atrás en el tiempo, no es más que la insatisfacción de las elecciones realizadas sobre la marcha; la inseguridad de cada paso buscando esa fiesta de la felicidad que siempre, siempre estará en "cualquier otra parte", como dice la canción de Dorian. Esa pregunta no es para mí. Me pilla tan fuera de lugar, que aunque quisiera disimular con mi gesto es imposible, cosa que no me importa y hasta me fascina: sorprenderme. Pero no, esa pregunta me resulta tan ajena y fuera de mi espacio que incluso me provoca cierto enfado que alguien me la plantee. Dicho lo cual, retomo mi rictus habitual, y respondo, sin caer en ningún menosprecio ni soberbia: Sinceramente, no lo sé, no es algo que me preocupe ni me ocupe. Ante esa premisa, solo puedo decir que, más allá de evidentemente definirme, estoy tan satisfecha con mis elecciones y decisiones, que pensar siquiera en la posibilidad remota en mi mente de calcular cómo habría sido de haber cambiado alguna de las partes y tratamientos, me arranca, cuanto menos, la sonrisa. Aparece, al instante, en mi mente, como un pensamiento proscrito, la veracidad de aquella época en que quizá pretendía cambiar la fiesta de ubicación. ¡Qué fácil habría sido con los nuevos teléfonos inteligentes y sus GPS! Perderse para encontrarse, es la mejor aplicación que he podido descargar en mi sistema operativo. 
Navegar ante el futuro incierto y desconocido. ¿Será esa la respuesta que busca, más bien, esa pregunta sobre el pasado? Saber qué va a ser de ti, de mí, de cada persona, de cada circunstancia. Si ahí radica la belleza del destino libre, que no está escrito. ¿Por qué pretender encerrarlo en incuestionables líneas de tiempo que por cierto, no has decidido tú? De nuevo, la libertad se abre paso para combatir la pasividad que veo inherente en los designios de un sino prefabricado. 

1 comentarios :

btt dijo...

Creo que cuando se mira para atrás es importante recordar las circunstancias tal y como eran en ese momento. Mirar para atrás, reconocer errores y asumirlos y utilizarlos en la mirada pa lante...dándolo todoooooo.

El otro día leí por encima un libro de yoga que contenía la versión sobre el tema libertad predestinación que más me ha gustado hasta el momento...si tenemos el numero de respiraciones contadas desde nuestro nacimiento, está en tu libertad respirar lentito o rápido, acortarlo o alargarlo...

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