martes, 30 de septiembre de 2008

Violencia machista

Estaba yo buscando en la red el número de mujeres que han muerto este año por violencia machista; el número de mujeres que han sido asesinadas vilmente de manos de una persona a la que yo no calificaría de persona. Estaba yo buscando ese número para escribir esta noticia, que más que una noticia es un alegato o una denuncia, quizá simplemente una descarga personal ante tales noticias. Después de algunos minutos intentanto encontrar el número exacto a día de hoy, no lo he encontrado y me he dicho: "mejor", porque si un número, al fin y al cabo, no es más que eso: un dato más. Tendríamos que escribir los nombres y apellidos de todas y cada una de ellas para que el número tenga identidad, para que nos diésemos cuenta de que estamos pagando un precio muy alto, con la vida, muchas de las mujeres de este país (en concreto). ¿Qué precio? El precio de la libertad, de la autonomía, de la integridad y visibilidad como personas que somos las mujeres también en esta llamada sociedad del primer mundo (porque como hablemos del tercer mundo, deberíamos, cuando menos, estar agradecidas por haber nacido mujeres aquí, en España. Aunque también tiene matices, diría yo). El precio con la vida de esa igualdad que, estoy segura, algún día no muy lejano, dejará de estar en boca de todos y todas porque no habrá motivos para tener que hacer leyes que intenten estabilizar la balanza por tantos siglos desetabilizada, por tanto tiempo perpetuada, y por muchos y muchas, incuestionable por ser la forma natural en que se conciben y establecen las relaciones humanas entre hombres y mujeres. Un precio muy alto, porque las personas que no sufrimos ese maltrato tan horrendo, jamás podremos hacernos una idea de lo que se siente física y psicológicamente, cuando la persona a la que has amado y con la que has compartido tanto, te maltrata, te acosa, te amenaza y te mata. Ese número, que no he encontrado, siendo positivas, si cabe en esta situación, no serán en vano. Algún día, nuestros niños y nuestras niñas nos demostrarán que todo lo que estamos haciendo para estabilizar la balanza estará dando sus frutos. Ese día, no será necesario hablar de violencia machista, y espero que tampoco sea necesario hablar de violencia, en general.
Va por ellas.

2 comentarios :

ANA dijo...

Espero que ese día en que podamos dejar de hablar de violencia machista y se equilibre la balanza llegue... y espero que llegue más pronto que tarde...

CGP dijo...

El día en que las mujeres tengan la misma cuota de poder que los hombres, la sociedad no será la misma.

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